20 Marzo, 2014

Bares y Tapas es un espacio para reunir todo lo referente a la cultura del tapeo y gastronomía, tan importante en nuestro país, desde recomendación de distintos locales de tapeo de nuestra geografía hasta recetas y consejos gastronómicos para la elaboración de nuestras propias tapas, hasta el estudio de vinos y otros consejos para particulares y empresarios de la hostelería.

Tradicionalmente la tapa es un aperitivo que se sirve acompañando a la bebida. Su consumo es de carácter itinerante, ya que lo verdaderamente típico es deambular de bar en bar, con una consumición en cada uno para probar la tapa estrella que nos ofrezcan en cada caso. Esta práctica es a la que llamamos “tapeo” o “ir de tapas”. En cambio, en muchas regiones de España comer o cenar “de tapeo” implica sentarse a comer a la mesa o en la barra del local y alimentarse a base de estos platos variados, generalmente para picar o compartir.

Su origen cuenta con diversas teorías, aunque la más aceptada es la antigua costumbre de cubrir las copas de bebida con una “tapa” de pan, queso o jamón para impedir que dentro del vaso entraran insectos. En el diccionario de la Real Academia Española se recoge el término como un andalucismo extendido a todo el territorio.

El tapeo, como el “cerveceo” es un acto social, típico de la costumbre española en la que cualquier acto de encuentro está relacionado con la costumbre de comer o de reunirse en torno a una mesa.

Existen gran variedad de tapas o aperitivos. Los más exiguos son las tradicionales aceitunas, frutos secos y patatas fritas de bolsa. Pero su variedad puede extenderse a las croquetas, las pulgas (pequeños bocados con pan), montaditos (bocadillos pequeños) o pinchos (término más utilizado en el país vasco, en el que un corte de pan es montado con diversidad de ingrediente unidos con un palillo o mondadientes: tortilla de patata, carne de magro, calamar, pimiento… Pudiendo ser las tapas tanto frías como calientes. Incluso en ciudades del interior o del norte, donde el frío requiere de una comida más consistente, se puede servir como tapa pequeños platos de comida caliente, como cocido o manitas de cerdo, pudiendo elegir la tapa de entre un listado que el establecimiento ofrece (aparte de las raciones o los platos grandes del menú).

La tradición cultural es tan grande en este sentido que algunas de las tapas han adquirido nombre propio, como el pincho moruno, que es un largo palillo o pincho en el que se han clavado varios trozos de carne de magro que se pueden hacer a la plancha, con aceite y sal o adobadas con especias y pimentón. También están las gabardinas (gambas rebozadas), las banderillas (variedad de encurtidos clavados en un palillo: aceituna, pepinillo, tápena, alcaparra, pimiento…). Es típico de algunos bares poner nombres originales a las tapas y los pinchos para causar simpatía en el cliente y popularizarlos: cojonudos, atascaburras, mala follá… Combinaciones de ingredientes con nombres personalizados.

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