Córdoba, un paraíso del tapeo andaluz

28 julio, 2017
Córdoba, un paraíso del tapeo andaluz

La ciudad andaluza tiene muchos encantos, está llena de tabernas donde el pueblo de toda clase y condición se da cita para compartir mientras toman unas copas de montilla cualquier noticia, deporte, toreo, etc. La vida es la protagonista y los cordobeses gustan de hacerlo con los mejores productos.

Córdoba, mucho que ofrecer

En toda mesa cordobesa está presente el archiconocido Salmorejo, aunque en algunas épocas del año el Ajoblanco también le hace competencia. Su plato principal es el Rabo de Toro, que cuenta con una simbología clara para Córdoba. No podemos olvidarnos de los Flamenquines, que por el centro hay restaurantes que los hacen realmente deliciosos, así como algunos platos de caza, donde el venado o la perdiz destacan.

Si hablamos de más platos, la Caldereta de Cordero, Migas Serranas o Varias de Setas son uno buen exponente. En resumen, que la cocina cordobesa gusta de los sabores intensos regados con su buen aceite de oliva, un ingrediente básico para freír el pescado, preparar ensaladas y hacer su rico gazpacho o los tradicionales guisos.

El mundo de la tapa tiene mucho de esto, algo que es lógico, todo en una ciudad que no puede evitar su pasado árabe y que lo comparte con una influencia romana clara. Si vamos a los postres tenemos el Pastel Cordobés, los Polvorones, Pestiños y los Alfajores de Montilla.

En el centro como decíamos, pero en toda la ciudad. en definitiva, se pueden ver restaurantes que pasan toda esa gastronomía cordobesa al terreno de la tapa, una buena manera de degustar en pequeñas dosis estos encantos culinarios.

Tapear es una manera de descubrir una ciudad que es algo más que la Mezquita, uno de esos lugares con encanto y que es todo un ejemplo de saber adaptarse a los nuevos tiempos es el Palacio de Viana.

En este Palacio de Viana se realizan trabajos de investigación sobre la gran cantidad de fondos que tiene y se diagnostican los agentes de deterioro, algo que luego tiene gran utilidad, tanto para el trabajo en el propio Palacio y sus fondos como para la dedicación con otras obras de la ciudad.

La conservación del patrimonio es una preocupación que ha sabido ser canalizada en un trabajo que se lleva con maestría. Desde que se abrió en 1.980 este Palacio de Viana no ha tenido un papel de especial relevancia en el terreno investigador, pero con vías de colaboración con universidades se quiere potenciar esto.

El turista tiene una oportunidad de ver sus magníficas colecciones, que están conservadas espectacularmente. Esto es realmente importante, pues hablamos de un Palacio que es un edificio histórico que no ha sido pensado específicamente como museo.

En cuanto a la restauración, han buscado que todos los objetos del patrimonio histórico, artístico y cultural se cuiden con mimo y así ir frenando el progresivo deterioro que muchas veces puede acabar con la pérdida del objeto.

Una de las partes que más valor tiene en este Palacio de Viana es el Archivo Histórico, una joya en la que poder investigar sobre personajes de la historia española.

Al final queda patente que este Palacio de Viana y su visita, son un ejemplo de que el cuidado tanto de las obras como del patrimonio es un deber que además tiene efectos positivos no solo en los recursos, también en un turismo que sabe apreciar el esfuerzo de unas colecciones muy valiosas.

La investigación que realizan realza la importancia que tiene la necesidad de analizar todos los puntos de un pasado que tiene que seguir existiendo en el presente y en el futuro para mostrarnos el camino.

Córdoba es una ciudad en la que el cuidado por el Patrimonio Cultural y Gastronómico está muy extendido, el turismo y su importancia es básica, pero hay que agradecer que cuando el turismo era casi un recién nacido, se tomaron las medidas necesarias para cuidar las raíces de una tierra que no solo no reniega de su pasado, sino que mira orgulloso a él para divisar mejor el futuro.

La gastronomía como decíamos al principio es claro ejemplo de lo que es una tierra y en Córdoba, degustar una buena tapa es saborear calidad de unos productos que son de gran calidad y que demuestran que el tapeo con calidad es su razón de ser.