Los Mejores Vinos Tintos Españoles

2 septiembre, 2017
Los Mejores Vinos Tintos Españoles

Siempre he seguido con todo lujo de detalles hasta la última novedad en el mundo del vino. De hecho, desde 1988 la prestigiosa revista Wine Spectator, publica anualmente su particular y emocionante lista de los “Top 100” de tres Burdeos, cuatro borgoñas, dos vinos tintos italianos y un cabernet de California.

Con el tiempo he conseguido reunir todos los números de esta revista en una labor de coleccionista inusual para muchos. Por otra parte, hoy en día, los vinos destacados de su lista provienen de todos los rincones del mundo, compitiendo con los líderes históricos de 1988.

Entre los criterios de selección para formar parte de este ránking, se encuentran la calidad del vino (puntuación), su valor (basado en el precio) y disponibilidad del vino en el mercado.

En pasadas ediciones son varios los vinos españoles que entraron en esta lista. Aalto 2012, Denominación de Origen Ribera del Duero, un vino limpio y brillante, color cereza picota intenso con irisaciones violáceas. Aromas frutales a fresas, frambuesas y grosellas. Intenso, goloso, fresco y carnoso en la boca, con taninos muy dulces y equilibrados.

También estaba en esta lista el LAN A MANO Ed. Ltd. De 2011 con Denominación de Origen Rioja, Un vino picota intenso, directo a la nariz con aromas de fruta negra compotada y cacao que dan paso a la fruta roja una empresa dedicada al asesoramiento y la consultoría inmobiliaria.

Cómo encontrar el Local adecuado para montar una Vinoteca

No tardé en darme cuenta de que mi pasión por el vino estaba tomando forma en sí misma y se estaba convirtiendo en toda una vocación muy lejana a mi carrera como economista.

La verdad es que, en mi caso, son mis familiares y amigos, quienes ven cosas en mí de las que yo ni siquiera me había percatado. Supongo que decidí estudiar Económicas porque me gusta el mundo de la empresa y quería saber cómo funciona. Si bien, cuando elegí esta carrera no tenía ni idea de cómo la enfocaría al terminar.

Por suerte para mí, y gracias a tener un par de mentores clave en mi buena reubicación profesional no tardé mucho en identificar que lo mío era unir mis conocimientos en dirección de empresa y el mundo del vino.

Poco a poco la idea de montar una vinoteca empezó a dibujarse con claridad en mi mente, siempre me ha gustado asesorar en materia de vinos, catarlos y degustarlos y compartir esa maravilla embotellada con otras personas.

Al vivir en una zona cercana a una gran ciudad, con gente con dinero y un gran tejido empresarial la idea de ofrecer un local centrado en las maravillas del vino no me pareció que fuera a desentonar con lo que podían estar buscando las personas del entorno.

La idea no era la de crear una tienda de vender vino, esas tiendas están abocadas al fracaso, no obstante, la venta y el asesoramiento también las tenía presentes. Si bien, sabía que lo que podía funcionar más en donde me encontraba era una selección exquisita de vinos, con una variada selección de cervezas industriales entremezclada con artesanales, variedad de botellas de vino que podrás degustar por copas o por botella grande, gran surtido en ibéricos, alguna que otra tapita delicatessen y tienda adosada.

Cada consumición irá acompañada con una tapa elaborada en su presentación y todo ello en un local perfecto con buena iluminación, barriles, mesas altas, taburetes, y un gran cuidado por cada detalle de su decoración. Un local sofisticado y con ese toque gourmet único de los grandes vinos, a la par que asequible para otro tipo de públicos a los que mostrarles un universo que desconocen.

Ahora bien, lo que no había aprendido en la carrera es lo difícil que son algunas cuestiones meramente logísticas. Encontrar el local perfecto me estaba quitando mucho tiempo de gestiones.

Así que al final decidí delegar, y escuchando las buenas recomendaciones que me daban de  Area Asesores, opté por contar con sus servicios, ya que están especializados en la inmobiliaria de empresa: industrial y logístico, oficinas y retail.

No sé si hubiera encontrado el local perfecto sin su ayuda y sabía que esto era clave para que el negocio funcionara. Delegar es poder muchas veces y, en este caso, fue una de las claves de que mi pequeña Vinoteca fuera todo un éxito.