Cómo Prevenir los Hurtos en un Restaurante

1 Enero, 2017
Cómo Prevenir los Hurtos en un Restaurante

En muchos restaurantes se producen hurtos, pero, al no conocerse de forma clara la diferencia entre un robo y un hurto muchas veces los propietarios de este tipo de negocios no sabemos cómo actuar.

Después de sospechar que en mi restaurante faltaban cosas, sobre todo bebidas empecé a prestar más atención para ver si mis sospechas tenían o no fundamento.

Efectivamente, uno de mis camareros no solo invitaba a todos sus amigos a beber sin pagar, sino que también se llevaba alguna que otra botella de Whisky de vez en cuando.

La verdad es que, al principio no sabía cómo enfocar la situación porque no es que no pudieran invitar a amigos de vez en cuando, pero lo de este camarero era un poco exagerado porque eran cantidades importantes y si lo valoraba, a la larga, era bastante dinero.

Sabía que lo mejor era tener asesoramiento legal y saber si desde la Ley se entendía esto como un delito o no.

Diferencias entre Robo y Hurto

Un amigo me habló de Robo de Duran & Durán abogados, un servicio de su experto abogado para robos, me aseguró que su equipo de expertos me ayudaría a entender la diferencia entre robo y hurto para saber cómo actuar en mi caso.

Efectivamente, el robo es un hecho punible o sancionable mediante el cual alguien aplica la fuerza sobre un objeto para sustraerlo o bien aplicar violencia o intimidación sobre una persona para sustraerle un objeto.

En este sentido, si un ladrón utiliza un cuchillo para amenazar a una mujer y sustraerle la cartera, nos encontramos ante un robo y se necesita, por tanto, un experto abogado en robos. Si, por el contrario, el mismo ladrón no utiliza la fuerza y se aprovecha de un despiste de la mujer, estamos delante de un hurto.

Precisamente en negocios como el mío el problema se encuentra en que, en muchos casos nos encontramos con situaciones donde quienes cometen el hurto no sienten que estén haciendo algo indebido. Y es que, en un restaurante manejamos materias primas que son de utilidad a todos y en todo momento, hablamos de comida y la mayoría no interpreta que tomar algo de ella o consumirla constituya ningún tipo de delito.

Así, el hurto de comida elaborada para consumo o bebida es, en ocasiones, más difícil de detectar y solucionar.

Y es que, en muchas ocasiones se sobreentiende, de algún modo, que llevarse comida es parte de las ventajas que tiene trabajar en este tipo de actividad, nada más lejos de la realidad. Por ello, algunos de mis empleados no interpretan que el consumo interno no autorizado sea un hurto.

Finalmente, y con la ayuda de mi abogado especialista en hurtos de este tipo resolví la situación. Desde entonces, llevó a cabo una serie de medidas para evitar que me vuelva a ocurrir.

Entre ellas, he aumentado mucho el control, mantengo un inventario permanente, llevando un control diario sobre los productos que tenemos en existencia, y para ello lo hago sobre dos áreas de control principalmente.

Por un lado, los depósitos que deben permanecer siempre cerrados y a cargo de una persona responsable que administra las cantidades de materia prima en existencia, controlando a cada momento lo que entra y lo que sale.

Y, por otro lado, la cocina que es, por otra parte, el sector más sensible para el control. Debemos de considerarlo como un depósito más a efectos del control, y a su responsable como a un verdadero gerente de área.

Diariamente realizo inventario de toda la existencia, que luego será usada para la elaboración de los platos. Todas estas medidas, y algunas más, han mejorado mucho la situación y, sobre todo a la hora de contratar a cada nuevo empleado comunico con total claridad que el consumo indebido de comida o bebida constituye un hurto.

Lo explico ateniéndome a lo que aparece en la Ley. Desde entonces, he aconsejado a más de un compañero de profesión sobre este tema y puedo comprobar que todavía son muchos los propietarios de este tipo de negocios que no son conscientes de que son víctimas de pequeños hurtos.