di adiós al papeleo y la burocracia en tu establecimiento

24 julio, 2017
di adiós al papeleo y la burocracia en tu establecimiento

España es un país caracterizado, en muchas situaciones, por la enorme burocracia que presenta. Es cierto que el presentar una característica cómo esta puede parecernos molesto e incluso perjudicial para llevar a cabo una actividad empresarial, pero la solución no consiste en venirnos abajo o reclamar un cambio. En ambas situaciones perderíamos tiempo y un montón de oportunidades de negocio. La solución consiste en confiar en los mejores conocedores de dicha burocracia para allanarnos el camino y resolver todo el papeleo.

Para el caso de un bar, la situación se complica de un modo sustancial. No solo hay que estar preocupado por estar al corriente de impuestos. También se tiene otro espectacular campo de obligaciones tributarias del que es necesario tener conciencia. El desconocimiento de la Ley no exime de su cumplimiento y, ante la imposibilidad de conocer todos los recovecos de la misma, la mejor alternativa consiste en dejar todos los trámites burocráticos en manos de una empresa que de verdad sepa cómo funcionan los mecanismos legales en el país.

El año 2013 fue uno de los más importantes de mi vida. Después de estar trabajando en diferentes tiendas y establecimientos hoteleros, sentía que era el momento para comenzar con una actividad empresarial propia. Había reunido el dinero suficiente para ello y conocía el sector, por lo que veía mi futuro enfocado hacia un negocio como aquel. De hecho, me sentía muy confiado de cara a mis posibilidades para lograr el éxito.

No obstante, y como todo en esta vida, aquella decisión contemplaba una serie de inconvenientes que no me convenía perder de vista. Dichos problemas no eran otros que los burocráticos, exactamente los mismos de los que hablaba en los primeros dos párrafos de este artículo. En ese sentido sí que me faltaba bastante experiencia y por tanto no podía arriesgarme a asumir todas las responsabilidades derivadas de aquella actividad y cometer infracciones sin querer. La alternativa consistía en acudir a verdaderos expertos en la materia.

Me puse manos a la obra para ello y pronto comencé a apuntar los nombres de diferentes empresas. Hay muchas entidades encargadas de desempeñar funciones como las que me interesaban, pero yo no estaba dispuesto a dejar a mi recién creado bar en manos de la primera que viera en Internet. Después de obtener información y datos de cada una de las empresas que había estado observando, me decanté por contestar los servicios de una entidad denominada Trámites Fáciles Santander.

Los profesionales de aquella entidad me iban a proporcionar justo el tipo de servicio que a mí me hacía falta. Necesitaba cumplimentar todos los trámites para dar de alta al bar en una larga lista de registros y, de cara al futuro, también necesitaría mantenerme al corriente de todos los pagos de impuestos y demás contribuciones que fueran de obligatorio cumplimiento por mi parte.

Justo el tipo de servicio que necesitaba

Trámites Fáciles Santander resultó ser la compañía ideal para ello. La experiencia de sus profesionales en resolver entuertos como los que para emprendedores como yo suponía el pago de impuestos y la resolución de toda la burocracia referente al negocio era la clave para conseguir mi tranquilidad. Una tranquilidad que se convirtió en una realidad fehaciente en cuanto​ mis asuntos empezaron a ser gestionados por aquellos expertos.

Desde aquella entidad no solo se esforzaron en mantener todas mis obligaciones legales cumplidas, sino que también se me explicó de manera precisa y concreta en qué consistía cada una de las acciones y decisiones que se tomaban. Dicho interés era de agradecer y contribuía enormemente al progresivo aumento de la confianza que depositaba en aquel genial grupo de personas.

Han pasado más de cuatro años desde que comencé mi andadura en el terreno empresarial y la verdad es que no puedo decir que me haya ido mal. El negocio funciona y nadie puede decir o alegar que no he cumplido con mis obligaciones. Seguir por este camino es fundamental para mantener una reputación intachable y trabajaré por el hecho de que así sea. Con gente como la de Trámites Fáciles Santander, no me cabe duda de que será fácil.