El vino caliente de Navidad

23 diciembre, 2016
El vino caliente de Navidad

No existe un periodo del año que tenga más tradiciones que la Navidad. Todo arranca con la colocación de los Belenes y los Árboles, por cierto, cada año antes. Iluminación de las calles y posteriormente con las cenas de empresas. El día 24 es el momento de juntarnos todos con turrones, mariscos y que no falta el asado. Y para brindar el cava. Las tradiciones son para la Navidad y lo que más me llamó la atención el año pasado fue lo que hace en Vitoria.

Desde hace dos años, mi hermano el mayor Javi, vive allí. Sacó una oposición de Policía y se trasladó junto a la familia. El año pasado me animé a ir y la verdad que me sorprendió una de sus tradiciones. La de beber vino caliente. Me explico. Se trata de hacer el poteo vespertino de vino caliente, una costumbre arraigada en muchos bares y sociedades gastronómicas de la ciudad vasca. Algo que solo he visto allí. Cada 24 de diciembre, son muchos vitorianos lo que se juntan con el objetivo declarado de degustar esta especial bebida.

De esta manera, acudí a esta tradición con mi hermano y unos cuantos amigos de su cuadrilla. Otra cosa no, pero lo de hacer amigos va con nosotros, y más si es para salir a hacer una ronda de bares. Así pude comprobar cómo la mayoría de establecimientos que lo preparan lo sirven gratis, si bien se suelen colocar huchas para que cada cual done su voluntad. En algunos locales, esta recaudación se destina al Banco de Alimentos. La verdad es que esta asociación durante Navidad es una de las más demandadas.

Cómo se hace

Me llamó mucho la atención así que no tuve más remedio que preguntar. Y es que uno es cotilla de nacimiento. Me comentaron que el vino caliente se cuece junto con frutos secos y azúcar. Generalmente se suele preparar un día antes, dejando macerar las frutas. Es una especie de limonada o sangría, pero mucho más potente, con más sabor. Está elaborado con un vino de Rioja y tiene higos, pasas, ciruelas. La verdad es que está bien para pasar un ratín, pero más de tres, empalagan y suben a la cabeza. Pero como nueva experiencia estuvo bien.

Ahora bien, si me tengo que quedar con un vino, ése fue el que llevé yo de casa y que saboreamos durante la cena de Nochebuena. Se llama Bocopa y sin duda es uno los mejores vinos de Alicante. Los amigos vitorianos dieron buena cuenta de él, creo que en ese momento ya no se acordaban del vino caliente. Como había bastante marisco, (soy un enamorado), aposté por un Blanco ecológico elaborado de las mejores uvas de Chardonnay doradas bajo el sol de Alicante y procedentes de viñedos de  agricultura ecológica. Fresco, joven y divertido. Haciendo patria porque lleva grabado lo más representativo de Benidorm en el vidrio: el skyline de la ciudad, la isla y las olas del mar. Fue una de las atracciones de la noche.

Así que ya sabéis, si en alguna ocasión pasáis la Navidad en el País Vasco, hay que adaptarse a a unas cuantas tradiciones. Por ejemplo la pedir los regalos al Olentzero, luego lo de decorar el Belen o el árbol navideño, preparar la cena del 24 y demás menesteres navideños, son iguales. Pero no os olvidéis el día 24 de pasear por las calles vitorianas y degustar este caldo calentito.