¿De qué color pinto mi bar?

23 octubre, 2014

La imagen corporativa resulta muy importante hoy día. Los posibles compradores, audiencia o en este caso consumidores, pueden formarse una idea de tu negocio según la personalidad que desprendas. De esta manera, la imagen que tengan de ti puede ser crucial a medio y largo plazo, contribuyendo así a un mayor beneficio.

En la era en que todo se averigua por anticipado gracias a las redes sociales e Internet, la creación de una imagen corporativa puede ser de dos formas: controlada o descontrolada. La controlada simplemente se refiere a que la creación de esa imagen lleva cierta preparación previa y mantenimiento de la misma, a través de estrategias de marketing. Eso ayuda a que los potenciales consumidores tengan una idea de tu empresa que es precisamente la que tú quieras que tengan.

En este sentido, la decoración de un local dedicado a la hostelería también cuenta. De nada sirve crear un logo, una identidad, un estilo, si después en el último paso, que es el lugar físico, no se corresponde nada de eso. Por eso es importante elegir un color para pintar el local de tu bar o restaurante que vaya acorde con el logo y la idea que se quiera transmitir.

En este sentido, los colores amarillos, fucsias, naranjas o rojos, los conocidos como colores cálidos, en su variante más fuerte, transmiten energía, vitalidad, innovación… sería ideal para locales con un aire joven, fresco, moderno. El verde también se incluye en estos parámetros, pero con un añadido: el verde, especialmente si es en degradado verde pistacho o un verde vivo, también expresa salud, comida sana, ecológica y por supuesto vegetariana. Si tu bar o restaurante pretende seguir esa línea, sin duda el verde es su color.

Por otro lado, los colores pasteles, como rosa, celeste, amarillo pálido, color canela… expresan sensibilidad, delicadeza… ideal para confiterías o pastelerías, así como cafeterías o restaurantes o bares con una temática femenina, dulce, infantil…

Los colores en su rama más oscura, como el marrón, el púrpura, el azul marino… indican seriedad, solemnidad, lujo, ostentación. Ideales para bares o restaurantes que pretendan atraer a un público maduro, con cierto poder adquisitivo, así como personajes de relevancia o que quieran posicionarse como opción para celebraciones especiales, como cenas de empresa, comidas familiares o de pareja.

Ahora bien, una vez elegido el color, ¿cómo lo plasmo? Dependiendo del local, puedes pintar todas las paredes, las columnas si las tiene, o paredes alternas, de manera que se evite crear una sensación de que el lugar es más pequeño de lo que es. De esta manera, a veces lo mejor es pintar las paredes de blanco, con toques del color corporativo salpicado en los marcos de las ventanas, en pequeños detalles…

Y para tenerlo todo listo lo antes posible, puede recurrirse a profesionales. Nada de pasarse varios días pintando, una idea para ahorrar tiempo y posibles disgustos es contar con expertos como es el caso de la empresa Mercury por ejemplo. Esta empresa funciona desde 1950, de manera que su negocio está en buenas manos. Uno de sus productos estrella son estos compresores de aire que se ha convertido en referente nacional aunque claro, yo no sabría como usarlos la verdad.

De esta manera, la elección de un color corporativo queda plasmado gracias a estos profesionales que cuentan además con una cartera muy amplia de servicios, todas relacionadas con la pintura y secado de diferentes superficies.
Construya la propia personalidad de su bar o restaurante y hágalo de la mejor forma posible.

Deja un comentario