Galicia, una de las tierras más interesantes en lo que a vinos se refiere

Hablar de Galicia es hablar de gastronomía y vino, pero esto no es típico tópico, sino que es la pura realidad de esta tierra que tanto amamos. En concreto, en el post de hoy vamos a dejar a un lado la gastronomía para presentaros las Denominaciones de Origen de vino que nos encontramos en Galicia, donde cuatro de las cinco existentes se encuentran en la provincia de Ourense, la provincia termal.

Se trata de unos vinos con historia, con tradición, sabor y esplendor que os iremos mostrando uno a uno partiendo de la única denominación que no está en Ourense, sino que está en Pontevedra y responde al nombre de Rías Baixas.

  • Rías Baixas. Esta denominación de origen de 4.061 hectáreas se encuentra repartida entre la provincia de Pontevedra y A Coruña. Nació en el año 1980 como denominación específica y fue en el año 1988 cuando adquirió el carácter de denominación de origen. Son más de 5.500 viticultores los que trabajan estas viñas, apostando por un trabajo tradicional caracterizado por el emparrado, lo que hace que tanto la poda como la vendimia se tenga que realizar a mano. La uva Albariño es la más utilizada en esta zona geográfica y, según cuenta la historia, llegó hasta Galicia procedente de la cuenca del Rin por monjes cistercienses del Monasterio de Armenteira en el siglo XII.
  • Con un clima mediterráneo-oceánico con influencia atlántica, la denominación de origen de Valdeorras se creó en el año 1945. Se calcula que la extensión dedicada al cultivo de la uva es de casi 1.300 hectáreas, alrededor de 50 bodegas y casi 2.000 viticultores. Las características de los vinos de esta denominación son muy especiales debido a los diferentes suelos en los que se plantan. Se tiene constancia que en la zona ya se cultivaba uva en la época romana y, como en las anteriores denominaciones, la cristianización y la construcción de monasterios hizo que los monjes también se dedicaran, en este espacio geográfico, a su cultivo. No fue sino el interés del propio pueblo el que consiguió que, en el año 1945, alcanzara la denominación de origen con el fin de facilitar la promoción y comercialización del vino de la zona, así como recuperar variedades como el mencía o el godello.
  • Es la denominación de origen más antigua de Galicia. Nació en el año 1932 y comprende el borde noroccidental de la provincia de Ourense. Son, aproximadamente, unas 2.500 hectáreas de terreno dedicadas a la viticultura. Además de ser la denominación de origen más antigua, se tiene constancia de que ya se elaboraba vino en O Ribeiro a finales del siglo II antes de Cristo. Romanos y monjes cistercienses trabajaron la uva en estas tierras. Estos últimos, asentados en el monasterio de San Clodio, estudiaron las diversas variedades, así como monjes del monasterio de Oseira.
  • Es la denominación de origen con la superficie más pequeña de las que mencionamos, pero no por ello menos importante. Nació en el año 1994 y llevó al resurgimiento de la comarca gallega. Casi 500 hectáreas y unos 30 bodegueros componen esta denominación que tiene una producción total de poco más de cuatro millones de kilos de uva. La superficie destinada al cultivo de la uva, situada a lo largo del río Támega, discurre por los municipios de Castrelo do Val, Monterrei, Oímbra, Vilardevós y Verín. A continuación de las casi 500 hectáreas hay otras 13.000 destinadas al cultivo de la uva, pero estas están excluidas del distintivo denominación de origen. Como en las otras denominaciones, la historia del cultivo del vino en la zona surge en época de los romanos y tiene su apogeo hasta la Edad Media y parte de la Edad Moderna. Pero, al remate de los años 60, el cierre de la cooperativa que se encargaba de la producción a causa de la emigración y la crisis hizo caer la zona en el olvido. A partir de los años 90 comenzó el resurgimiento de la zona y se trabajó para recuperar el cultivo de variedades de las que anteriormente se tenía conocimiento.
  • Ribeira Sacra. A estas alturas ya no debe haber nadie en España que no conozca la Ribeira Sacra. Candidata a ser Patrimonio Mundial, de unos años a esta parte ha resurgido, cual ave fénix, de sus cenizas. Respecto al cultivo de vino, la denominación de origen surgió en el año 1996. Con una extensión de 2.500 hectáreas de viñedos, algunas de ellas situadas en los acantilados del famoso Cañón del Sil con desniveles con hasta 85 grados de inclinación, es el sinónimo de lo que ya se le conoce como viticultura heroica o viticultura in extremis. Unos tres mil viticultores salvan alturas de hasta 500 metros para vendimiar, prácticamente al 100% a mano, los kilos de uvas que se extraen cada año en el mes de septiembre. A pesar de que los romanos ya cultivaban uvas en estos valles del río Sil, el auge de la viticultura no ha surgido hasta hace unos años hacia atrás.

Otras denominaciones en España: los vinos con DO en la Comunitat Valenciana

Si buscas vino en la Comunitat Valenciana te encontrarás las DOP Alicante, donde destaca Bocopa, Chozas Carrascal, El Terrerazo, Los Balagueses, Utiel-Requena, Valencia, Vera de Estenas y también la IGP Castelló. Se trata de paisajes muy distintos que, a través de variedades autóctonas en ocasiones y del gran trabajo de todos los profesionales que se dedican al vino en esta tierra, crean caldos de una calidad indiscutible. En concreto, se trata de variedades de vino sabrosas, cuidadas y herederas de una tradición que han sabido llevar a la actualidad.

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