
El arte de la gastronomía
El ser humano es sibarita, se trata a sí mismo con mucho gusto y refinamiento, es decir, selecciona muy bien sus actividades y, por supuesto, alimentación. Sobre todo en cuestiones meramente sociales. No es lo mismo hacerse la comida para llevarla en el tuper al trabajo, que elaborar complejos platos para ofrecer a los invitados. Del mismo modo que, cuando









